El entrenamiento deportivo y el rendimiento competitivo producen cambios estadísticamente significativos en la composición corporal de las jugadoras de balonmano de élite. Estos cambios son específicos de cada deporte, varían según el sexo, son más pronunciados en mujeres que en hombres y difieren entre segmentos corporales. El objetivo de este estudio fue identificar las características antropomorfológicas que mejor representan la composición corporal de las jugadoras de balonmano de élite, centrándose en las dos posiciones principales: portera y jugadora de campo. Además, el estudio buscó desarrollar algoritmos para evaluar el estado de la composición corporal de jugadoras de balonmano de nivel internacional. Esto se logró mediante la aplicación de un enfoque científico y metodológico innovador para optimizar el estado antropomorfológico en ambas posiciones de juego. Cuarenta y nueve jugadoras de balonmano de élite participaron en el estudio, divididas en dos grupos según sus posiciones de juego: porteras (edad = 22,7 ± 4,3 años, experiencia de entrenamiento = 11,5 ± 5,1 años) y jugadoras de campo (edad = 23,0 ± 3,0 años, experiencia de entrenamiento = 11,3 ± 3,2 años). Los resultados de esta investigación indican tres variables significativas en la determinación del estado antropomorfológico y la composición corporal de las jugadoras de balonmano de élite a nivel competitivo internacional: altura corporal (AE), grasa corporal relativa (ACR) y cantidad de muscularidad en relación con la longitudinalidad corporal (CML). La única diferencia entre los dos grupos radica en la influencia de dos variables: ACR y CML. Las porteras presentaron un mayor porcentaje de grasa corporal y menor masa muscular, mientras que las jugadoras de campo mostraron lo contrario: menor porcentaje de grasa y mayor masa muscular en relación con la longitud corporal.
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